25.4.07

“Jesus Camp” y el miedo justificado a la religión

Anoche tuve la oportunidad de sentarme a ver el documental “Jesus Camp” sobre el campamento evangélico para niños que hay en Dakota del Norte. Las directoras de este documental no hacen mucha editorialización, en cuanto a intervenciones se refiere. Básicamente ellas dejan que el material hable por sí solo (aunque claro, es posible notar el sesgo ideológico de ellas y sabemos que el material que se presenta fue escogido por ellas mismas como directoras).

El material da miedo. Si no ha visto este filme, se lo recomiendo. Son imágenes poderosas que nos transmiten el poder de la endoctrinación y la manipulación ideológica.

Aunque no pienso contar aquí el documental, sí hay partes que me gustaría resaltar. Casi al final de la película, la pastora Becky Fischer (la encargada de este campamento) le dice a las entrevistadoras algo así: “Seguramente cuando los extremistas liberales vean este video se van a asustar. Les va a dar miedo que exista este tipo de campamento en el que se entrenan guerreros del ejército de Jesucristo.” Yo concuerdo con ella, aunque me imagino que ni ella misma entiende el por qué de ese miedo.

Estas personas han crecido utilizando el Dios del Viejo Testamento como su Salvador. Ell@s, como l@s judí@s de la época de Cristo, pensaban que el Mesías era un Dios guerrero, un Dios de venganza y matanza. En parte, no tiene sentido que estas personas se llamen Cristianas, cuando adoran una imagen obsoleta. Cristo, aunque es un hombre de palabras fuertes, nunca les habló a sus discípulos y apóstoles de guerras y matanzas, al contrario. Cuando Pedro le corta la oreja al centurión, en el momento en que iban a aprisionar a Jesús, el mismo Cristo le cura la oreja al soldado. De igual forma, fue Cristo el que dijo: "Ustedes han oído que se dijo: «Ojo por ojo y diente por diente.» Pero yo les digo: No resistan al malvado. Antes bien, si alguien te golpea en la mejilla derecha, ofrécele también la otra. Si alguien te hace un pleito por la camisa, entrégale también el manto. Si alguien te obliga a llevarle la carga, llévasela el doble más lejos. Da al que te pida, y al que espera de ti algo prestado, no le vuelvas la espalda." - Mt. 5, 38-42.

Así que a aquellos de nosotros que somos algo liberal (ni siquiera me considero un ‘extremista liberal’) nos da miedo que en el siglo 21 haya personas que estén entrenando a niños como si fueran a los ejércitos de las Cruzadas.

Por otra parte me parece algo contradictoria la posición que tienen en cuanto a la vida, el aborto, la religión verdadera y el resto del mundo. (Antes que todo, quiero dejar claro que yo estoy en contra del aborto y no porque me lo diga la Iglesia, sino porque en biología elemental te enseñan que no existe tal cosa como la ‘generación espontánea’, which means, que de una silla no sale un ser humano, por ende lo que está creciendo en el vientre de la mujer es vida desde el momento de la concepción, pero ese es otro posting). Ahora, pensemos en estas oraciones que se dicen en la película (parafraseadas pq no me acuerdo de la frase exacta):

“Nosotros [los cristianos] tenemos la verdad [en cuanto a la religión y Dios]”

“Sólo hay dos clases de personas en el mundo, los que creen en Jesucristo y los que no. Y sólo los que creen en Jesucristo se salvarán.”

“Lo que está creciendo en el vientre de la mujer es un ser humano con un propósito y un designio divino de Dios.”

OKAY. ¿Qué pasa si el bebé que se va a abortar es un bebé que cuando sea grande va a ser un fundamentalista musulmán o un ateo? ¿Qué piensan estas personas sobre esto? ¿Estará bien abortarlos porque no van a ser cristianos? ¿O no se deben abortar para ver si se pueden convertir al cristianismo, pero una vez veamos que no quieren convertirse a Cristo pues ya, realmente, sus vidas no tienen valor?

Bueno, en fin, como siempre, el fundamentalismo lo único que lleva es a rincones sin salida. Vean la película y mírense en ese espejo. ¿Quisiera ser usted así? Vea esos niños de 10, 11, 12 años llorando porque están seguros de que si no hacen TODO en nombre de Jesucristo van a morir quemados en el fuego del infierno. Vea las clases de “ciencia” que les dan a estos niños en los homeschoolings… Da mucho miedo.



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4.4.07

Amar a Dios implica amar a tod@s por igual

¿Dios nos creó a tod@s igual o a algun@s mejor que a otr@s? Según las Escrituras, Dios nos hizo a su imagen y semejanza y, que yo sepa, la Biblia no viene con un asterisco debajo de ese pasaje que diga: “Excepto a éste, a ésta, a fulano y a fulana…”

En la época de Jesucristo ya existía la intolerancia. Bueno, desde que el mundo es mundo, existe odio, violencia y crisis. Pero Jesús se da cuenta de que aquell@s que dicen amar a Dios, no muestran ningún amor por sus hij@s, es decir, los seres humanos. Por eso, cuando un escriba le pregunta cuáles son los mandamientos más importantes, el Cristo aprovecha la oportunidad para enfatizar el fundamento del mensaje divino. Dice Jesús:

“El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel, el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. Amarás pues al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de toda tu mente, y de todas tus fuerzas; este es el principal mandamiento. Y el segundo es semejante a él: Amarás a tu prójimo como á ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos.” Marcos 12: 29-31. (Se recomienda leer el pasaje completo para la reflexión)

Jesús deja claro que la prioridad principal de l@s cristianos debe ser amar a Dios y al prójimo. No dice Jesús: amar a Dios y a l@s “sant@s.” Al utilizar la palabra prójimo, sin ninguna matización, debemos entender que Dios quiere que amemos a todo el mundo. Jesús no nos pide “tolerancia”, sino que va más allá: nos pide amor.

¿Qué amor muestran much@s cristian@s al querer negarles derechos cívicos a personas por su orientación sexual? ¿Qué amor muestran l@s cristian@s que quieren obligar al mundo entero a pensar como ell@s? ¿Qué amor muestran es@s cristian@s que se meten en el ejército para ir a otr@s países e invadirlos? ¿Qué amor muestran esos hombres ultra cristianos que les dan a sus esposas e hij@s? Creo que es@s “cristian@s” han confundido el amor con el odio. Ambos sentimientos salen con la misma fuerza, pero sus efectos son completamente distintos.

En otro evangelio, que discutiré en otra entrada, Jesús explica a qué se refiere él con amar a Dios y al prójimo. Si leen debajo del título de este blog (no del post, sino de la página como tal) entenderán mejor cómo Dios quiere que le amemos.

El camino a Dios es, precisamente, a través del amor a la gente que cohabita con nosotros en este planeta. Amar al prójimo no es tarea fácil. Si fuera así, Cristo no hubiera dicho que el camino a Dios era estrecho y espinoso. Sí, es estrecho y espinoso porque hay que bregar con mucha gente con la que uno no quisiera bregar, pero sólo amando a estas personas es que podemos llegar a donde Dios.

Si yo fuera de esos retrógradas que andan en Puerto Rico preocupados por el nuevo código civil, me pondría a pensar que en el país y en el resto del mundo hay males mucho más importantes por los que luchar. Estas personas pierden por doble partida aquí: 1) al luchar con tanto odio en contra de seres humanos están yendo en contra del mensaje de Cristo y 2) al gastar sus energías en algo que ustedes saben que es, simplemente, una cuestión de justicia, están desviando esas mismas energías de cosas que realmente las ameritan como: parar la invasión imperialista norteamericana, evitar que se sigan matando personas en la pena de muerte, ayudar a las personas necesitadas, educar a los pueblos en la tolerancia, el amor y la dignidad. Para ponerlo en un lenguaje que ustedes lo entiendan: están pecando doblemente. Evitar que alguien, cualquier persona, tenga los mismos derechos legales que el resto de la sociedad es, simplemente, un acto de egoísmo, de estrechez mental y de...sí, FALTA DE AMOR.

¡Que Dios y la Virgen les bendigan siempre!



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26.3.07

Carta abierta a fundamentalistas y ate@s

A l@s ate@s:
No todas las personas que creemos en Dios somos loc@s irracionales.

A l@s fundamentalistas:
No porque seamos tolerantes y flexibles dejamos de seguir a Cristo. Al contrario.

Me siento atrapado en un mundo polar. Soy religioso y creo en Cristo, pero no me cabe en la cabeza como aquellas personas que se jactan de ser l@s más piados@s, l@s más religios@s, sólo tienen odio en su corazón. De igual forma, me molesta que aquell@s de ustedes que no creen en un Ser Divino, utilicen estas caricaturas como representaciones de lo que es ser creyente.

Desafortunadamente, l@s fundamentalistas son muchos y hacen mucho ruido. Sin embargo, estoy consciente de que existen en este mundo personas muy cuerdas, muy razonables, que creen en un/a Dios/a que es Padre y Madre, que es misericordios@, piados@ y que sí se preocupa por la igualdad de los seres humanos. Yo soy una de estas personas.

Me parece que hay muchas personas que se autoproclaman “cristianas” y el sello les queda enorme. Aunque no es mi trabajo juzgarles, sí me siento en la responsabilidad de decirles que dudo mucho que estén viviendo a plenitud el mensaje de Cristo. A lo largo de los evangelios, que al fin y al cabo son la obra y vida de Jesucristo, vemos como este hombre se rodea de “pecadores” y l@s prefiere por encima de los fariseos, el equivalente a los fundamentalistas modernos.

Si usted lee los evangelios se dará cuenta de que Jesús no obligó a NADIE a convertirse a su mensaje. No andaba por ahí mandando a la gente para el infierno; no andaba por ahí juzgando y condenando a l@s”pecadores”; no vivió su vida con odio; no vivió su vida en la intolerancia…al contrario.

Si de alguien debemos heredar la tolerancia, es de Cristo mismo. Hay muchos mal llamados “cristianos” que piensan que “tolerancia” equivale a vivir en “pecado.” Y han adoptado la “intolerancia” como modus vivendi por que no son los suficientemente fuertes como para entender que cada cual toma sus propias decisiones y que el hecho de que nuestro vecino/a viva su vida de una forma distinta a la nuestra no implica que nosotros/as nos vamos a “contagiar.” Se han confundido entre sus vidas y las de los demás. Si su vecino es un prostituto homosexual profesional, eso no implica que usted tiene que decir ahora: “ay sí, así mismo es que yo quiero vivir mi vida.” No. Implica que su vecino es una persona con la misma dignidad que usted y tiene todo el derecho del mundo a vivir su vida como a él le plazca. Si a usted le parece que ese estilo de vida no es propio para su vida, simplemente no lo adopte y le enseña a sus hijos/as que no lo adopten. Pero es muy distinto estar en desacuerdo con los estilos de vida de otras personas a querer obligarles (de todas formas, aún si eso implica violarle sus derechos y su dignidad humana) a que sus prójim@s sean idéntic@s a usted. Eso, mis herman@s, se llama imperialismo cultural y religioso y fue algo que Jesucristo, ese hombre al que tanto ustedes se jactan de seguir, nunca hizo.

Yo pienso que el mensaje de Jesús es, primordialmente, social. Más que venir a decirnos que para entrar al cielo tenemos que seguir una serie de leyes tan rigurosas que ni los mismos sacerdotes, pastores y shamanes pueden con ellas, Cristo vino a enseñarnos como tratar a nuestr@s herman@s. En palabras de un sacerdote octogenario de mi parroquia en Puerto Rico: “ser cristiano es, al fin y al cabo, aprender a amar al prójimo.”

Este blog, entonces, es un intento de sacar a relucir este mensaje que se ha perdido en medio de las obsesiones idiotas de los ultra-conservadores. Espera ser una conversación con tod@s aquell@s que tengan sed de Cristo pero que se sientan asustados (y aterrorizados con razón) por las caricaturas vivientes que son esos retrogradas extremistas. Espera ser, más que nada, una nueva forma de evangelizar.

¡Que Dios y la Virgen les bendigan!

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